Dice que las reformas fallidas de Colombia demuestran por qué los sistemas de salud deben estar protegidos de la política”, y se hace un recuento de todos los episodios que han marcado la realidad de los centros médicos del país.
La revista científica británica que todo empezó con retrasos. Los pacientes hacen cola durante horas fuera de las farmacias desde el amanecer y las cirugías rutinarias se posponen con frecuencia.
Luego vino la escasez. Los estantes de medicamentos básicos se vaciaron, la insulina y los medicamentos contra el cáncer se agotaron, y los pacientes en estado crítico son rechazados en los hospitales.
Las salas de maternidad y las unidades neonatales están cerrando sus puertas. Los servicios de urgencias están desbordados y se están cancelando los programas de formación para médicos especialistas”, agregó el autor sobre la realidad del sistema de salud en Colombia.
Petro se fijó el objetivo de transformar el sistema: “A medida que las EPS acumulaban deuda en 2022, Petro criticó el sistema, afirmando que estaba dirigido por ejecutivos más interesados en desviar dinero para enriquecerse que en servir a los pobres. Para eliminar las empresas privadas, Petro propuso un proyecto de reforma en 2023 para eliminar las EPS del sistema de salud, otorgando al Estado el control directo“.
Sin embargo, cuando el proyecto legislativo “se estancó”, el jefe de Estado “utilizó sus poderes presidenciales para emitir decretos ejecutivos que interrumpían los pagos a las EPS, ordenando finalmente al Gobierno que se hiciera cargo de algunas de ellas. Hoy en día, alrededor del 60 % de los fondos de salud son administrados por el Estado”.
